Un mercado laboral de temporada alta
Hoteles, restauración, transporte, náutica y construcción concentran contrataciones entre primavera y otoño. Muchos de esos trabajadores no fijan residencia en las islas: vienen por meses, comparten piso o viven en alojamiento de empresa, y regresan a su lugar de origen al terminar la temporada.
Esa ida y vuelta sostiene la actividad y, a la vez, complica cualquier lectura anual de la población. Un mismo municipio puede ganar y perder cientos de habitantes presentes sin que su padrón se mueva apenas.